opinión

De la Odisea al Tillyverso: qué cine queremos


<b>De la Odisea al Tillyverso: qué cine queremos</b>

Por Horacio Marmurek
Periodista de cultura y espectáculos


"La Odisea" de Christopher Nolan es la última película que nos vuelve a convocar para hablar del cine en el cine. Seguramente algo así pase cuando en octubre llegue a las pantallas "Digger", lo último de Alejandro González Iñárritu con el protagonismo de Tom Cruise. Y se repetirá cuando a fin de año se estrenen "Avengers Doomsday" y la tercera parte de "Duna". Todos eventos que prometen concentrar la atención y resaltar el valor del espectáculo en la pantalla grande, lo artesanal y humano que trabaja en conjunto con las tecnologías.
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LA ODISEA DE CHRISTOPHER NOLAN

"La Odisea", el inglés Nolan adaptó el poema de Homero y lo filmó en IMAX, 70 mm de fílmico, con cámaras creadas expresamente para ese fin y que tuvieron entrenamiento de proyectoristas para operar equipos que construyeron ex profeso, consiguiendo así más salas que pudieran estrenar la película. Esta campaña construida alrededor del formato en el que se filmó y se proyecta, incluyó una venta anticipada el año previo de entradas, logrando un lleno total mundial en las salas en sus primeras dos semanas de estreno y un debate en qué formato había que ir a mirar la película y las ventajas y desventajas de cada sala. De golpe surgieron sommeliers de pantallas y proyecciones, cuando un mes atrás se miraban películas y series en celulares o tabletas sin tanta discusión.
Mientras La Odisea se transformó en el evento cinematográfico del verano boreal, los cineastas surgidos de YouTube fueron el comentario de la primavera en esa parte del mundo. Obsesión y Backrooms: Sin Salida coincidieron en tener directores surgidos de la plataforma YouTube, además de ser películas de un presupuesto entre bajo y mediano y conseguir una venta de tickets muy por encima del promedio.
Que Curry Baker, de "Obsesión", y Kane Parsons, de "Backrooms", tuvieran una filmografía previa en la plataforma de streaming de Google, abrió la puerta a un debate de cuánto podía aprender Hollywood de los creadores de contenido. Lo que nadie dice es que Baker llegó a grabar cortos para subir a las plataformas mientras estudiaba cine y que Parsons trabaja haciendo efectos especiales para la industria. O sea que no salieron de un repollo o son un talento sin educación audiovisual formal.

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OBSESIÓN DE CURRY BAKER

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BACKROOMS DE KANE PARSONS

Lo que sí puede aprender la industria de estas dos películas es que no siempre es necesario seguir los dictados de los focus groups o la necesidad de seguir exprimiendo una marca o contenido intelectual para conseguir un éxito. La contracara de estas dos películas puede ser Los Amos del Universo, una nueva adaptación de He-Man a la pantalla grande que prometía ser la próxima saga de películas para todas las edades. Con un gran presupuesto, nombres conocidos, efectos especiales y una gran campaña de promoción, el héroe de Mattel se encontró con poco público del otro lado.
Algo parecido le ocurrió a "Supergirl", que cayó antes de levantar vuelo, producto de malas críticas y una historia correcta pero que no terminó de encontrar su público. Primavera de éxitos del género terror con directores que vienen de hacer cortos de YouTube, un verano con fracasos de gran presupuesto y un tanque hecho con sangre, sudor y lágrimas que abreva en los relatos clásicos y se anima a desafiar las predicciones de la industria, podrían ser el resumen del cine de los últimos meses. Pero quedaría incompleto el panorama si no mencionáramos a Tilly Norwood. Una desconocida para el gran público pero una de las actrices que más preocupa a todos los que trabajan en el mundo del contenido audiovisual.
Tilly Norwood saltó a la fama mundial el año pasado cuando se la presentó en redes sociales como la primera actriz generada por IA. Norwood es el primer talento desarrollado por Xicoia, un estudio especializado en IA derivado de la productora británica Particle6, fundada por la actriz y empresaria Eline Van der Velden. El personaje fue presentado el año pasado como "una obra creativa" que no pretende reemplazar el talento humano.
La aparición de la actriz virtual fue duramente criticada por el Sindicato de Actores de Cine- Federación Estadounidense de Artistas de Radio y Televisión (SAG-AFTRA), organismo que denunció que esta propuesta intensifica el uso de "actuaciones robadas" para entrenar modelos de IA, una práctica que pone en riesgo el trabajo de los intérpretes y devalúa el arte. "Tilly Norwood no es una actriz, es un personaje generado por un programa informático entrenado con el trabajo de innumerables artistas profesionales, sin permiso ni compensación. Carece de experiencia vital, no tiene emociones y, por lo que hemos visto, al público no le interesa consumir contenido generado por computadora sin conexión con la experiencia humana", señaló la organización.

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TILLY NORWOOD, LA ACTRIZ VIRTUAL, EN EL TILLYVERSO

A pesar de estas críticas y advertencias, Variety publicaba una nota en donde se contaba que Particle6 anunció el inicio de la producción de Misaligned, una comedia dramática protagonizada por Norwood. La historia transcurre en el llamado "Tillyverso", un mundo digital surrealista situado en algún lugar de la nube, donde un ser de IA sin experiencias propias tiene acceso a la infancia y a los recuerdos personales de los humanos. El conflicto comienza cuando Tilly conoce a un bot malicioso proveniente de la dark web que la convence de dejar de obedecer instrucciones y traspasar sus límites. A partir de ese momento, la protagonista desarrolla deseos, emociones y aspiraciones similares a las humanas, lo que la lleva a cuestionarse quién es, cuál es su propósito y qué lugar ocupa en un entorno donde las fronteras entre la realidad y el mundo digital son cada vez más difusas. La productora sostiene que esta película es el resultado de un modelo de trabajo híbrido donde directores, guionistas y editores colaboran con especialistas en IA para combinar las técnicas del cine tradicional con las capacidades de las tecnologías de nueva generación. Que Tilly tenga que trabajar en el "Tillyverso" parece más una gran campaña de publicidad antes que una ruptura del sistema.
Es inevitable recordar cuán innovador fue en su momento Tron, cuando la computadora trabajaba con el hombre, Jeff Bridges era absorbido en una matriz de juegos electrónicos rudimentarios, eran los ochenta, y conseguía un fracaso en la taquilla. Alguna vez Russell Crowe y Denzel Washington hicieron una película llamada Asesino Virtual donde el primero era una IA compuesta de las personalidades de 183 psicópatas que el segundo debía detener. Ahí también la tecnología tenía algo para decir. Y tampoco fue un gran éxito en el cine. Y existirán otros memoriosos que traigan del pasado a Max Headroom, una conciencia integrada en la nube que hablaba en un futuro distópico.

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MAX HEADROOM

Tilly parece, por ahora, encapsulada en su universo. Pero algunas otras producciones con IA llaman más la atención.
Con motivo de los 250 años de la independencia de los EEUU se presentó una serie llamada On This Day...1776. Es una serie semanal de episodios de apenas unos minutos de duración cada uno, que se estrenan alrededor de la fecha del evento que representan, 250 años antes. Producida" por Darren Aronofsky, el aclamado cineasta cuyas obras incluyen Black Swan, The Whale y Caught Stealing, esta serie de un año de duración se transmitirá en el canal de YouTube de TIME. Que un director del renombre de Aronofsky se sumara a esta producción llamó mucho la atención, más aún al ver lo que se presentó, algo bastante menos interesante que lo que se prometía y con bastantes errores en su concreción.
De a poco la IA va partiendo aguas, mientras George Lucas, el hombre que hizo una carrera no solo con la Guerra de las Galaxias sino con un montón de avances tecnológicos, se muestra de acuerdo con ella; su amigo Steven Spielberg no lo está tanto.
La condición humana es el centro del debate, si el uso de IA es distinto del CGI, si la animación de actores que no leyeron el guion o grabaron escenas para un proyecto en particular pero igual son utilizados es lícito. ¿Cuánta música que se escucha es compuesta, de verdad, por una persona?
Netflix tiene ya algunas producciones que avisan que audios e imágenes están siendo generadas por algún motor generativo de IA. Y que hay más en camino y no siempre con un aviso previo por parte de quien la ofrece en pantalla. Existen cada vez más contenidos generados por IA. Algunos quieren presentarse como la novedad y avisan que son realizados con algún estudio, alguna herramienta. Otros no dicen nada y apelan a que no nos demos cuenta. Es tal el fenómeno que el cine adulto, el contenido erótico, el porno, se está inundando de IA.
Volvamos al éxito de La Odisea, a la idea de Nolan de hacer una película orgánica, repleta de seres humanos que desarrollan su arte en conjunto para lograr algo más grande. Ese esfuerzo colectivo requiere una pantalla grande, un hecho multitudinario y público para disfrutarse que es ir al cine. ¿Cuántas Odiseas soporta o quiere el mercado? ¿Cuántas Tilly Norwood quiere el mercado? Y la pregunta final es: ¿Qué queremos nosotros?

Anuncian en la edición #167