Todo surgió hace dos años, cuando el museo contactó a Bustos para adquirir obra para la colección, inaugurando un programa en colaboración con Arthaus. En 2023 Bustos había sido invitada a dialogar con una colección porque se cumplían los 70 años del Museo de Arte Moderno de Bogotá, el Mambo. “Cuando me convida el Bellas Artes, surge la posibilidad de hacer una obra o dos dialogando con la colección. Empecé a investigar en 2024. El museo me proveyó de todo tipo de documentos, libros, inventarios. Me encontré, felizmente, con casi todas las lecturas hechas. Es una colección que ha sido felizmente muy transitada desde la historia del arte y la investigación”, cuenta Bustos. “No tengo nada para aportar, pensé. Y entonces, mirar al cielo fue como una especie de horizonte de rescate para mí”.
Bustos, nacida en Bahía Blanca en 1965 y formada como artista y psicóloga en la Universidad Nacional de Córdoba, suele cruzar la investigación, la revisión crítica de la historia y su articulación con el presente en sus obras. La caracteriza el dibujo minucioso, de gran tamaño, donde acumula las imágenes encontradas. Utiliza el “dispositivo mapa” para abordar historias e iconografías diversas, hacer asociaciones transhistóricas, trazar estrategias antropológicas, yuxtaponer y montar imágenes procedentes de archivos, la cultura popular, la ficción, el conocimiento académico e intuitivo.
Necesitó ayuda para este nuevo filón astrológico. “Yo soy completamente ignorante de la astrología, pero ya habiendo estudiado mucho la colección durante casi todo el año 2024, convoqué a Aboaf, que es escritora y astróloga. Una gran sabia de la astrología, sin ella hubiera sido imposible este abordaje. Si bien hay plataformas online que uno puede consultar, hacía falta una interpretación de alguien que supiera del tema. Me acompañó en este camino cósmico”, cuenta.
“El proyecto de Bustos propone una nueva gramática visual para la institución que nos recuerda que las miradas, lejos de ser únicas, siempre son múltiples. En ese proceso devela al museo como un espacio de libertad e invita a abrir nuevas capas de sentido.”
¿Qué dice la carta astral del museo? “Esa carta con esos planetas y ese cuerpo de saberes y de conceptos astrológicos me permitió ingresar en la colección y ahí descubrí un mundo. El signo del museo es Cáncer, un muy buen signo para ser un museo nacional de bellas artes. La Luna está en Tauro, lo cual también es excelente. Cáncer es la protección, el cuidado de la memoria. La casa que cobija. Y también hace referencia a lo colectivo. Es un útero, y es la naturaleza. Se puede pensar que de la naturaleza salen las formas del arte. Tiene el mismo signo solar que la República Argentina, ya que tomamos por nacimiento el 16 de julio de 1895. Como no se sabe exactamente la hora, se toma como referencia el signo solar, para que no haya interferencias en lecturas extrañas de otros planetas. Entonces, vendría a ser como Cáncer ascendente Cáncer”, explica.
Para quienes no son avezados en la ciencia de los astros, esto no dice mucho. Pero Bustos lo explica: “Tenemos así el placer estético, la fuerza estética, el arte, la sensualidad del arte, sumada a la protección de Cáncer. Entonces, es una muy buena carta para un museo”.